| Consiste en la administración de diferentes fármacos que actúan en las células tumorales hasta que las destruyen, de manera de llegar a erradicar completamente el linfoma. Es el tratamiento más utilizado, aunque a veces hay que complementarlo con otras medidas terapéuticas. Un “ciclo” de quimioterapia se compone de varios fármacos que se administran juntos en uno o varios días seguidos. Los ciclos se repiten a intervalos variables en general cada 3 ó 4 semanas. Las dosis de los diferentes fármacos varían según la enfermedad y la tolerancia del paciente y se suelen administrar en forma ambulatoria en los hospitales de día, sin necesidad de que el paciente sea internado. En caso de que el tratamiento sea más intenso o requiera controles más estrictos, puede ser necesario internar al paciente. La duración depende del tipo de quimioterapia, pero suele oscilar entre 3 y 6 ciclos. La administración no es dolorosa y la persona puede volver a su casa, sin embargo, puede ocasionar algunos efectos secundarios como náuseas y cansancio. Para saber más sobre estos recurra a nuestra sección de Documentos Online y a la Edición N°5 de nuestro boletín. |