Cuando un paciente se entera de que tiene linfoma, lo primero que piensa es hacer todo lo posible por recuperarse, siguiendo cada paso que le indica su médico.
Pero muchas veces, se dejan de lado los efectos que pueden tener los distintos tratamientos, y se olvida que también hay otras cuestiones que cuidar. Por eso, en este número les damos todos los consejos para evitar infecciones en el momento en el que las defensas del organismo están bajas.
Y para pensar en el después del tratamiento, en lo que es la vida cuando se llega a la remisión, les brindamos una entrevista que demuestra que la fuerza interna y la esperanza permiten reacomodar la vida cuando el protagonista de la historia empieza a ser uno mismo.
Los invitamos a pasear por este número, y a disfrutar de cada línea, para que puedan afrontar la enfermedad en su desarrollo y en su desenlace, porque existe la esperanza, pero es necesario tenerla dentro.
Los editores. |